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Si esto no es un mensaje efectivo para que te levantes, aproveches el día, intentes ser feliz, relativices los problemas, vivas el presente y apartes a la gente tóxica de tu vida… pues no se yo cuál será.
Además, es válido para todos los públicos (si algún día lo imprimís en una taza del desayuno, tened la decencia de mandarme una, please).
¡Ojocuidao! Con esto no quiero decir que “tus sueños se pueden hacer realidad” ni que “tu sonrisa abrirá todas las puertas”… que no, que es una puta taza. Bueno, ni eso, es la triste representación de una taza.

C’e ne pas une tasse

Es más, aprovecho para reivindicar la tristeza, ese sentimiento de tan mala fama social.
Y ya que estamos en una semana en la que nos ronda el tema de la muerte, no está de más recordar que la tristeza es la emoción que nos ayuda a superar una pérdida.

Estar triste no es malo.

Es parte del duelo, y sin atravesar el duelo, no hay superación de la pérdida…
Y otra cosa te voy a decir: una de las expresiones de la tristeza es el llanto. Así que, dejadnos llorar. Si lloro es porque lo necesito, no soy más débil, no soy una nenaza, ni una sensiblera ni dramática ni menos que nadie. Estoy atravesando mi propio duelo, y si no me vas a ofrecer tu brazo para cruzar, no te cruces tú.
Otra cosa es cuando te duele verme triste y quieres que pare, pero ,por favor, no me digas:
– deja de llorar
– no pasa nada
– no es para tanto
– ya se te pasará

Solo dime que estarás ahí para lo que haga falta.

Sobre permitir el llanto, sobre todo en los niños, escribí en este artículo.

A lo que vengo hoy es a canalizar esa tristeza de forma que podamos convivir con ella, que la utilicemos para reconfortar y arropar nuestro duelo. No siempre hace bien salir de farra y obviar la pena cuando tenemos la pena instalada, no es malo bajar la persiana y escuchar canciones de ultratumba, dejar que el dolor se instale, repose, se diluya y pese cada vez menos, aunque olvidar no se pueda ni se deba, pero mari, ignorar la tristeza no va a hacer que se emancipe sola…

 

Las canciones tristes no son el mal, las películas, tampoco, de hecho, reconfortan el alma. Confieso que cuando noto que la olla me va explotar con tanta presión acumulada (muchas pequeñas cositas que no he sabido desinflar a tiempo) me pongo una peli de llorar. A veces no encuentro la conexión, pero noto que tenía pendiente una buena limpieza de tuberías.

Lloro, y algo del dolor se va.

Y como esto va de música y una es muy de bandas sonoras, pues os dejo una escena donde una bella canción de Gino Paoli viene a descolocarnos y a recordarnos que la vida es bella, aunque nos toque irnos antes de que acabe el baile.
En el supermercado nadie piensa en la muerte.

 

Y aquí la canción entera, por si os animáis a bailar con la vida.

4 Comments
  • Valverde de Lucerna

    Siempre tratamos de estar felices y contentos, pero más importante es saber afrontar aquellos momentos difíciles.
    Feliz semana.

    27 octubre, 2017 at 1:18 pm Responder
  • Elena Pues eso

    Estoy totalmente de acuerdo con todo. Estar triste no siempre es malo

    Feliz semana

    29 octubre, 2017 at 7:44 pm Responder
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